4. ago., 2019

Estamos a pocos pasos de las elecciones. Más allá de los resultados, reales o no, de las encuestas y de las percepciones individuales, todo indica un triunfo electoral de la fórmula Alberto Fernández y CFK, representantes del Frente de Todos.

Electoralmente, la Alianza Cambiemos viene haciendo diversas maniobras, realizando todos los esfuerzos posibles para ocultar la marca “Cambiemos” en todas las contiendas electorales provinciales. En la provincia de Buenos Aires, además, las boletas que entregan en la difusión de campaña son dobladas de tal manera que hay que hacer magia para encontrar la imagen presidencial.

Por otro lado, los datos reales de las elecciones ya celebradas, por ejemplo en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, dan cuenta del cambio del voto en una franja importante del electorado y el discurso macrista de montarse sobre las mentiras ya dichas en las campañas de 2015 y 2017 no da para más.

Todo esto hace que la Alianza Cambiemos este llevando adelante una campaña pesada, sin sorpresa alguna, a las escondidas y fundamentalmente basada en la protección y el blindaje mediático de las grandes corporaciones de comunicación.

Por su parte, electoralmente, el Frente de Todos viene realizando una campaña dinámica que, en cabeza de Alberto y Cristina, es la antítesis de la campaña macrista, buscando romper la grieta electoral, pero parados también en una campaña vacía y sin ideas, lo que parece ser la moneda corriente por estos días. Pero, más allá de esto, se lucen con respuestas correctas, ante los medios de comunicación, en temas esenciales del devenir político argentino.

Por su parte la presentación del libro “Sinceramente”, recorriendo coloquialmente cada rincón de la argentina, aporta escenarios de masa político cultural y brinda una singularidad fresca y vivencial a la campaña. A esto se suma un Alberto Fernández zambulléndose a reflexionar y debatir entre los sectores sociales – produciéndose una Nestorización de la campaña – que le permite legitimarse ante los propios. Sus viajes constantes  por Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe son datos claves para ganar en primera vuelta. A lo que se suma el reaseguro del binomio Axel Kicillof – Verónica Magario, que vienen caminando auspiciosamente, toda la provincia de Bs As.

A su vez, sumado al análisis electoral realizado, políticamente, la Alianza Cambiemos viene desarrollando una serie de acciones que reafirman los sectores que sostienen con su política. Así, la última jugada de volver a rango de Ministerial a la Secretaria de Agroindustrial de La Nación – prácticamente al término de su mandato – da cuenta de unos de  los sectores concentrados y minoritarios que lo sostiene. Por su parte, el capital financiero Internacional es el otro sector, a escala mundial, para el que gobierno macrista despliega política y que pone en vidriera un mecanismo de especulación financiera y de fuga de capitales en la que salen ganando muy pocos.

Asimismo, la Alianza Cambiemos, cumple políticamente el rol de defensor de los intereses de las corporaciones mediáticas mientras estas llevan adelante un blindaje extraordinario de protección para el gobierno. Por su parte el FMI que autoriza y ejecuta la toma de una deuda impagable para someternos cotidianamente y el apoyo de aquellos malos industriales a los que les da lo mismo jugar a cualquier cosa: producción, bonos, bicicleta, fuga, etc. Y en el plano mundial, el apoyo de los estados imperialistas más la payasadas “Bolsonaras” de la región.

En este contexto, puede apreciarse la desesperación política y electoral de “Cambiemos”. Sus constantes caras de, los tonos elevados, su inhumanidad en cada expresión y acto, son la muestra más clara de la pérdida de apoyo en la base social: aquellas argentinas y argentinos que equivocadamente votaron contras sus propios interés apoyando a la Alianza Cambiemos (2015 – 2017).

Por su lado, el Frente de Todos, parte de una base social electoral y política alta, dinámica, verificada (para los que no creían) en lo cotidiano desde la presentación de la fórmula del Frente. Se logró penetrar en la ambigüedad del candidato a Gobernador electo en la Provincia de Córdoba - provincia que fue el mayor revés en las elecciones nacionales del 2015 junto a la provincia de Bs. As. - rompiendo por abajo y a los costados,  sumando a  dirigentes políticos y de gestión a nivel provincial y municipal al armado del Frente.

Asimismo, el Frente de Todos cierra entre sus filas al conjunto de las diferentes expresiones del movimiento obrero y de los denominados movimientos sociales, aún aquellos que no acompañan explícitamente la fórmula. Sumó, también, a sectores de la denominada izquierda popular, esencialmente en CABA, con candidatos propios. Articuló a los gobernadores del PJ, al PJ-K, a las organizaciones K y no tan K, pero de raigambre nacional, popular y revolucionarias, siendo Sergio Massa el actor más cuestionado del armado.  Entonces, desde el punto de vista electoral-político el Frente de Todos supera el armado del 2015-2017 para dar la batalla electoral.

A nivel de gestión y en relación al proyecto de país desarrollado por cada uno de los espacio, las diferencias también son claras. Por un lado, el proyecto Alianza Cambiemos, en el que hay muestras de sobras que permiten desarmar cada una de las erróneas caracterizaciones que se han realizado sobre ellos: ¿Han venido a chocar la calesita?, no. ¿Son improvisados, una manga de “chetos” que no saben qué hacer en el poder ni cómo gobernar?, no.

Vinieron a ejecutar un proyecto de (Anti) Nación de carácter colonial, abierto a la consolidación del saqueo a manos de las grandes corporaciones económicas nacionales e internacionales. Cumplieron a raja tabla cada uno de los mandatos impuestos por las políticas del FMI y por el capital financiero internacional. Un país de ricos para ricos. Un proyecto de aumento del nivel de la concentración y centralización de la economía, un proyecto de carácter extractivita, dominado por la hegemonía del agro negocio. Un proyecto marcado por la pulverización del mercado interno, de las políticas públicas de empleo y de inclusión social e implementando una dinámica de carácter represivo, de control social y de amedrentamiento constante a los sectores que dan pelea. Sumado a eso, con la ayuda invalorable y la participación de la corporación judicial emprendieron un sistema de armado de causas en contra de opositores para poder encarcelarlos. Consolidaron un proyecto de concentración de la economía e exclusión social, desocupación, explotación y miseria.

Por su parte, el proyecto de país del Frente de Todos, desde la oposición y por las medidas – propuestas electorales de campaña lanzadas por sus candidatos - da cuenta de la intencionalidad política de desandar el camino de ajuste ejecutado por el Macrismo.

Así, en base a una serie de medidas acertadas dirigidas a salir en los primeros 180 días de la crisis, se propone darle aliento al consumo - controlando precios, fomentando el mercado interno - con propuestas de políticas sociales y asistenciales dirigidas a los sectores más afectados, con medidas dirigidas al control tarifario de los servicios públicos, se intenta delinear un proyecto de país, tratando de llevar tranquilidad a todos/as, y explicando de dónde se extraería el dinero (bicicleta financiera) que permita llevar adelante cada una de las medidas propuestas. De esta manera se dibuja un panorama estimulador (a corto plazo) que traza hacia dónde se encaminarán los primeros pasos del futuro gobierno del Frente de Todos: Mercado interno, inclusión social, creación de trabajo.

Una idea de Nación. Sí de continuidades y rupturas se trata, en relación al modelo neoliberal y saqueador del siglo XXI, el triunfo del FdT, nos va a poner de cara a un Gobierno-Estado (2019 -2024) en constante disputa. Sobre esta definición debemos desplegar nuestras tareas coyunturales y estructurales para construir una nación independiente y soberana en la trama internacional de este siglo incipiente. 

Sin dejar de poner fuerzas en lo coyuntural (derrotar la alianza Cambiemos y atender-solucionar problemas urgentes en primeros días de gobierno) hay que asumir con responsabilidad y conciencia política (unidad nacional) el debate, la reflexión y la acción hacia los cambios estructurales que necesitamos como sociedad para sacar nuestro país del estado constante de subordinación a las grandes corporaciones económicas naciones e internacionales. 

Asumir lo planteado, implica no dejar de hablar lo que hay hacer en dirección al objetivo de un país independiente y soberano. 

Como sociedad necesitamos encarar una discusión nacional sobre el modelo Industrial, Agropecuario y Agroindustrial en el marco de políticas estratégicas de estado. La Argentina, no solo es un país ganadero y agrícola, somos un país pesquero, un país forestal, un país andino y  minero, un país acuífero, un país bioceánico. Nuestras riquezas (recursos y bienes) naturales son inmensas, a pesar del daño ambiental y ecológico que causa el capitalismo, nuestras riquezas brotan. (No se construye una nación a base del consumismo)

Tenemos las condiciones necesarias para, responsablemente en convivencia armoniosamente con nuestra tierra madre, dar alto valor agregado a nuestros recursos y bienes naturales, en función del bienestar de nuestro pueblo y su soberanía, para negociar (exportar) de igual a igual al mundo. 

¿Podemos no ver la disputa de intereses internacionales, políticos, económicos, sociales, culturales, tecnológicos y militares para decidir nuestro destino? No. Es necesario verlos desde nosotras y nosotros mismos. 

Por lo tanto, por ejemplo, no podemos vivir de espalda a nuestra plataforma marítima, no solo por sus riquezas económicas, sino por su valor geopolítico. Nuestra soberanía no se define en la pampa húmeda, se define en nuestra plataforma marítima, en Rio de La plata, en Las Malvinas y en la Antártida. 

Y esto trae aparejado una discusión que nuestra historia reciente no nos permite ver con claridad: el rol de las FFAA en un proyecto de nación independiente y soberano. Rol que debe encuadrarse en la hipótesis de conflicto que genera el saqueo de nuestros recursos y bienes naturales y en la defensa de la soberanía territorial (Tierra – Aire – Mar).

Trazar en política de defensa nacional y regional, sin prejuicio alguno, el fortaleciendo las FFAA es un hacer estratégico y necesario para nuestro futuro inmediato.

Es la disputa constate de los dos bloques históricos, enfrentado por sus intereses de clase, que siempre encuentra canales simples de expresión: 

-              Presidente de La Nación: “Algún día quisiera estar tan elegante como usted"

-              Soldado Granadero: "No es un placer de todos, es el uniforme de la Patria”

10. may., 2019

 Publicada en RESUMEN LATINOAMERICANO

En el mundo «el campo» es sinónimo de Argentina. El campo tiene – en nuestra historia – un rol protagónico en el debate nacional y clave en la construcción del proyecto de país que se encuentra en constante disputa.

Si la Argentina es campo, debería ser un país con fuerte características rurales, pero, por el contrario, pocos terratenientes oligárquicos y capitales nacionales y transnacionales son dueños de ese campo. Esta concentración de grandes extensiones de campo en pocas manos, ha expulsado – y continúa expulsando – nuestra población a las grandes urbes.

Argentina, a diferencia de otros países de América Latina, ejecutó una reforma agraria a la inversa. La clase terrateniente de nuestra nación fue la más oligárquica de América Latina: es la que tiraba manteca al techo, la que construía estancias al estilo de los palacios europeos; es la misma que compró a conciencia el proyecto colonial de ser solamente el granero del mundo: dador de materia prima. Atando a su destino el destino de la nación.

La expresión del campo oligárquico en el siglo XXI tuvo como correlato organizativo en la Mesa de Enlace, arrastrando a ella a sectores medianos y pequeños, y que se lució en contra de los intereses de las mayorías en el conflicto del 2008 por las retenciones móviles.

La profundización del capitalismo a escala mundial, con la dinámica propia de la tecnología y las nuevas formas de negocio, fue transformando a esa oligarquía, pero, en esencia su proyecto es el mismo. Ellos y ellas son el proyecto de una nación-campo oligárquico-imperialista.

El Foro Agrario, nosotras y nosotros, representa el proyecto de nación-campo-pueblo-patria grande. Este proyecto se expresó como nunca antes en el Microestadio de Ferro, con más de 2500 delegados de todas las provincias, integrantes de los movimientos campesinos, de las/los trabajadores de la tierra, de las comunidades indígenas, de pequeños y medianos productores (formales e informales), de pescadores, de cooperativas de producción primaria, industriales y de comercialización, de trabajadoras y trabajadores del Estado, de intelectuales orgánicos, de consumidores y de militancia popular.

El 7 y 8 de mayo, se debatió, se reflexionó sobre la situación actual del sector y se avanzó en la elaboración de medidas reivindicativas en cada uno de aquellos ejes que son estructurales en el diseño de cualquier política agropecuaria. Metodológicamente, se organizaron 23 comisiones de trabajo intenso y democrático. Cabe nombrar a cada una para dejar asentado el valor y la calidad de la elaboración programática del Primer Foro Agrario Soberano y Popular: 1) Modelo Productivo 2) Tierras, 3) Mar, Rio y Pesca 4) Semillas 5) Rol del Estado 6) Agua 7) Forestal 8) Lechería 9) Carnes 10) Horticultura y Fruticultura 11) Emergencia de las Economías Regionales 12) Comisión Gestión Local Participativa 13) Comercio Interior 14) Comisión de Comercio Exterior 15) Cereales Y Oleaginosas 16) Trabajo Rural 17) Educación, Ciencia Técnica 18) Salud 19) Rol de las y los Trabajadores del Estado 20) Logística de Distribución 21) Género 22) Pueblos Originarios 23) Comisión Juventud.

Producto del trabajo colectivo en las comisiones, podríamos decir que el Foro Agrario Soberano y Popular etiquetó un manojo de palabras claves: Concentración – Extranjerización – Oligopolios – Agronegocio – Saqueo – Estado – Reforma Agraria – Agroecología – Soberanía Alimentaria – Semilla – Soberanía Marítima y otras tantas que hacen a la definición del rumbo que debe tomar el sector.

El desafío es hermosamente enorme: que el sector representado en el Foro entre en contradicción con el sistema capitalista mundial imperante, implica una tarea titánica.

El otro campo es posible, porque existe. Porque se organiza desde abajo, porque disputa la tierra, porque produce todos los días alimentos para toda la sociedad, porque inventa canales nuevos de comercialización, porque reflexiona, porque se piensa como sujeto de cambio, porque da vida, porque construyó y fue protagonista del Foro Agrario.

El Foro es un nuevo punto de partida y cabe una responsabilidad enorme en sus dirigentes, referentes y militantes que, como nervio organizador de un colectivo mayor, debe estar a la altura de las circunstancias. Hay que identificarse y definirse en palabras honrosas que no nos permitan claudicar: unidad – honestidad intelectual – decisión colectiva – humildad – formación – crítica y autocrítica – planificación y evaluación. Es decir, debemos reconstruirnos individualmente como militantes y colectivamente como organización donde nuestra acción tenga coherencia. Donde el pensar, el decir y el hacer se desarrollen en un perfecto enlace.

Debemos difundir el documento de convocatoria, debemos llevar a cada rincón de nuestra patria las conclusiones de cada una de las comisiones, en constante elaboración, para desplegar conscientemente un plan de acción. Entendiendo que la pelea del campo es la pelea de la ciudad, y que el cambio del modo de producción es una discusión que debe darse de cara al conjunto de la sociedad y de sus organizaciones e instituciones. El Foro no puede – ni debe – transformarse en un apéndice del estado, ni en propiedad de ninguna organización; debe repensarse como un sector estratégico en la lucha de los dos modelos que se encuentra en constante disputa. Una disputa que históricamente atraviesa a nuestra nación.

El comienzo del encuentro en donde quedó reflejada la participación federal, el andar solidario de todas y todos, la presencia participativa en cada una de las comisiones, las discusiones acalorados fraternalmente, la intervención de nuestros hermanos latinoamericanos: Nélida Sifuentes (Ministra de Desarrollo Productivo de Bolivia), Jacinto Herrera de LA UNICA (Bolivia), María Pacheco del FASE (Brasil), Laissa Pollyana de CONTAG (Brasil), Pedro Ferreira de Oliveira Neto del MST (Brasil), Belén Romero de CONAMURI (Paraguay), Juan Carlos Pinto del Frente Nacional Campesino (Paraguay), Tomás Zaya Roa de AGRAPA (Paraguay), la ceremonia de los pueblos originarios, la feria popular de las organizaciones, las y los músicos populares; y el retumbar final de los bombos da lugar para que todas y todos coincidamos en que el Foro Agrario es un hecho histórico.

Un hecho histórico rebalsado de pueblo campesino, de trabajadoras/es de la tierra, de comunidades originarias, de clase trabajadora, de intelectualidad orgánica, de militancia popular. El foro se llenó de contenido, de reflexiones colectivas, de aires revolucionarios, de ejemplos de hermandad y de unidad desde abajo.

¡Viva el campo soberano y popular!

30. abr., 2019

El Presidente Nicolás Maduro, las FFAA revolucionarios, las milicias populares, y el pueblo venezolano todo, están dando muestras constantes de dignidad a los pueblos de la región y del mundo. Su lucha quedará – sin lugar a dudas - en la historia épica de la Patria Grande.

El nuevo intento golpista proimperialista y procolonialista nuevamente fue deshecho por la revolución. Las posiciones tibias, las declaraciones a medias, implican avalar el imperialismo colonial. Su plan de bloqueo y saqueo económico, utilizado con el objetivo de ahogar y llevar adelante una dinámica desgastadora mediante reiterados golpes de estado contra el proceso democrático popular de Venezuela, nos plantea un escenario determinante: o estamos a favor del proceso revolucionario Bolivariano o estamos -  por omisión o decisión -  del lado del enemigo imperial y colonizador: EEUU y los grupos económicos transnacionales del Petróleo.

Venezuela es un ejemplo más de este mundo multipolar que está en guerra constante por los recursos y bienes naturales del hemisferio sur. ¿O acaso cuál es el interés de EEUU en Venezuela y en América latina? ¿Qué fin tiene la dinámica guerrerista de EEUU en África y Asia? ¿Qué es lo que motiva a Gran Bretaña y la OTAN tener ocupado militarmente nuestro archipiélago malvinero, controlando desde esa posición el Mar Atlántico, y su proyección a la Antártida?  La respuesta es solo una: apoderarse de nuestras riquezas. De nuestros minerales, nuestros territorios, nuestros mares, nuestras cuencas, nuestros nutrientes, nuestra energía, nuestros bosques, nuestras aguas, etc.

Esa es la alianza estratégica para dominar el mundo: las grandes corporaciones económicas, el capital internacional financiero y los estados imperialistas.

La situación internacional nos pone en un escenario geopolítico complicado, resbaladizo y rebalsado de contradicciones, que aumenta la dificultad de entender y esclarecer el proceso histórico que vivimos de cara a nuestro pueblo. El economista revolucionario, Jorge Beinstein, decía que “estamos atravesando una crisis financiera, energética, alimentaria y ambiental”, un proceso que atenta contra la humidad misma y contra la madre tierra. Es la voracidad desmedida del sistema capitalista que da sobradas muestras de su capacidad: mientras multiplica  riquezas para una minoría reparte miseria para las grandes mayorías, sin importarle el medio ambiente ni nuestra biodiversidad y poniendo en peligro a toda la humanidad.

Es necesario asumir (reflexionar, debatir, construir) una geopolítica de soberanía para las naciones y los pueblos. De pensarnos libres, fuera de la lógica capitalista y la sociedad de consumo.

La política agresiva y violenta de subordinación y de imposición de recetas neoliberales – neocoloniales a los pueblos del tercer mundo por parte de los mismos poderosos de siempre, debe tener como respuesta la acción consciente de nuestro pueblo en el camino de la liberación.

Es necesario para el presente y el futuro inmediato de la Patria Grande, imprimir compromiso y dinámica en la defensa de la revolución bolivariana y chavista. Su triunfo es el triunfo de todas y todos los patriotas latinoamericanos. En este sentido, la solidaridad internacional cumple un rol de carácter estratégico en esta pelea de intereses económicos y  geopolíticos, que tiene lugar en la patria de Bolívar y Chávez.

 

3. may., 2018

Si todo lo que sucede no es cuestionado severamente, pensamos que todo es natural.

Ante la intención del gobierno nacional y de las corporaciones empresarias de llevar adelante una nueva flexibilización laboral, la pregunta es: ¿la ley de flexibilización laboral viene a transformar nuestra estructura económica y la forma ocupacional en el mundo del trabajo o viene a legalizar/formalizar lo existente, y a profundizar la situación de explotación y desorganización de la clase trabajadora?

Hagamos un ejercicio de preguntas y respuestas: ¿Hay desocupación estructural en la Argentina? ¿Trabajo en negro? ¿Trabajo esclavo? ¿Trabajo tercerizado? ¿Trabajadores independientes? ¿Trabajadores changas? ¿Trabajadores temporarios? ¿Trabajo gratis? ¿Más de 8 horas de trabajo? ¿Incremento del trabajo? ¿Trabajo multifuncional? ¿Diferencial salarial?, ¿Aumento de la edad jubilatoria? etc., etc.

La respuesta nos explicita categóricamente que la flexibilización laboral existe en la Argentina -  viene siendo implementada en este proceso histórico que ya data de 43 años – y, por otro lado, las leyes impulsadas vienen a legalizar un hecho práctico y a profundizar la situación existente (tanto en el ámbito privado como en el estatal).

El hueco leguleyo, fundamentado en la dificultad económica de las empresas, del uso preventivo de crisis (Proceso Preventivo de Crisis) autoriza legalmente, por ejemplo, a Carrefour a indemnizar al 50% y suspender a sus trabajadores. La Corte Suprema de la Nación acaba de determinar en un fallo (Médico Martín Rica / Hospital Alemán), que los monotributistas no son trabajadores, ya que la CSJN no reconoce relación laboral entre las partes.  

Acá está: esta es la justicia colonizada blanqueando la situación existente en el mundo del trabajo y sentando jurisprudencia para profundizar la miseria laboral; todo esto en relación directa con los proyectos de reforma laboral presentados en el Congreso de la Nación (27/04) por el Poder Ejecutivo de la Nación.

Entonces, ¿podemos desde las diferentes centrales de trabajadores, desde cada sindicato, militancia gremial, política e intelectual, decir que no estamos de acuerdo con las leyes presentadas que hacen a reformas laborales en contra de los intereses de la clase trabajadora?

Por supuesto que sí, pero no desde la concepción en la que pareciera que esta reforma viene a cambiar drásticamente algo no existente. El aporte es debatir desde qué cuadro de situación debemos plantearlo. Hay que levantar la mano y oponerse a las leyes que vienen por lo que nos queda, pero también hay que poner el cuerpo en acción para revertir la situación de flexibilización constante de los derechos de la clase trabajadora que venimos arrastrando en años, que son décadas. Sin desconocer lo construido parcialmente, en materia de puestos de trabajo (6 millones) y derechos, por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández (2003-2015).

No obstante, cabe señalar que, para una parte del campo popular la contradicción esencial en la sociedad capitalista que vivimos no es la contradicción entre el capital y el trabajo. Y así, surgen innumerables discusiones sobre quién es el sujeto social del cambio. Vale aclarar que uno entiende que en la Argentina cualquier proceso de liberación nacional y social es de corte popular. Lo anterior no quita que la hegemonización del bloque social de liberación es de la clase trabajadora.

El capitalismo penetra por todos lados. Sus objetivos siempre son los mismos. Hace creer que la clase trabajadora es diminuta. Logra que las/los trabajadoras/es no se sientan parte de la clase a la que pertenecen, y que mucha/os de ellas/ellos voten sus programas.

Sumado a la confusión del campo popular, los primeros de mayo todas y todos te desean feliz día del trabajador/trabajadora (incluido centrales de trabajadores, sindicatos y dirigentes sindicales).

Los primeros de mayo son para tomar conciencia de la brutalidad del capitalismo, de su ideología individualista, de su feroz explotación, y de su vocación de destrucción constante hacia la humanidad y la madre tierra. El Capital nos combate a diario, no solo quitándonos la plusvalía de nuestra fuerza de trabajo, sino también quitándonos la plusvalía de nuestro pensar

27. dic., 2017

Los medios de comunicación hegemónicos funcionan, a esta altura todos lo sabemos, como herramienta de disputa del sentido común. Al unísono y como si fueran una sola voz, se dedicaron a mostrar la movilización y lucha popular contra la reforma previsional impulsada por el gobierno como una actitud facinerosa, violenta y antidemocrática de grupos marginales y radicalizados que se enfrentaron el jueves 14 y lunes 18 en la Plaza de los Congresos mientras sesionaba la Cámara de Diputados de la Nación.

Como anillo al dedo, resultando funcionales a la instalación de esta idea de los violentos marginales difundida por los medios hegemónicos, algunos periodistas, diputados y dirigentes sindicales de la oposición salieron a instalar la idea de los infiltrados, y bandas de violentos. Al grupo de opositores que aparecieron en medios y redes sociales realizando declaraciones en este sentido, podríamos ubicarlos en dos improntas políticas; unos en la lógica del PJ y otros en la lógica del progresismo nac&pop.

Por un lado, los facinerosos, violentos y antidemocráticos, y por otro los infiltrados y violentos. Ambos perfiles se complementan y parecieran ser las dos caras de la misma moneda.

Por lo tanto, cabe preguntarnos ¿Quién le hace el juego a quién? ¿Los cientos de mujeres y hombres (en su mayoría jóvenes y trabajadores) con piedras en las manos repudiando ‘el choreo´ a las/los trabajadores jubilados o los opositores (no todos) sindicalistas, políticos, diputados y periodistas plantando la teoría de los infiltrados?

Uno de ellos fue aún más allá: exigió “que a los impresentables que tiran piedra se los identifique y vayan presos”. ¿A quién se lo planteaba? ¿A la Justicia Argentina, al Gobierno de la Alianza Cambiemos?

La línea y el pensamiento del gobierno nacional y del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires van en ese sentido: el presidente de la Nación remarcó en declaraciones que lo correcto sería que los violentos quedaran presos. De la misma manera piden que se investiguen judicialmente bajo la figura del delito penal de sedición lo ocurrido en la movilización popular en repudio a la reforma previsional. Por otro lado, el Jefe de Gobierno de la CABA quiere hacer pagar “los daños” a los que movilizaron a la Plaza de los Congresos, como otra forma de apriete contra las movilizaciones. Mientras tanto, la Justicia viene acumulando pruebas (videos, fotos, etc.) para salir a la caza de los manifestantes.

Otras de las preguntas que cabría hacernos es: ¿Por qué cuando un sector de nuestro pueblo se expresa radicalmente en la calle un sector de carácter mediático del campo popular sale rápidamente a alzar la teoría de los infiltrados? ¿Por qué esa deslegitimación de la lucha de nuestro pueblo abreva con tanta facilidad en ciertos sectores progresista?

El enemigo (no el adversario) encuentra inesperadamente un aliado con pretensiones antagónicas para desprestigiar cierto repertorio de la lucha de nuestro pueblo, por ejemplo: los piedrazos y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo con el aparato represivo de seguridad.

Este sector del campo popular se desvive por encontrar evidencias de infiltraciones. El caso más patético es el de las fotos del trabajador de la UOM de La Matanza a quien se lo sometió a un linchamiento en las redes sociales. Un sector importante de la militancia del campo popular se sintió llamado a difundir las fotos de este compañero para advertirnos a todas y todos sobre el peligro de los infiltrados. La UOM Matanza salió con un comunicado a dejar las cosas en claro: no era infiltrado, era un trabajador.

Hay algo que no se dice: hubo una gran cantidad de trabajadoras/es que fuera de sus columnas dieron pelea. Es lógico para ambas caras de la misma moneda, es más fácil desprestigiar a las organizaciones de izquierda y a jóvenes de los barrios marginales. Por eso nadie nombra a la UOM de Quilmes que hizo el aguante en las dos manifestaciones desde el comienzo hasta el final.

Nadie mostró ni nos cuenta que las columnas venían marchando hacia la Plaza de los Congresos con pañuelos, barbijos, limones, bidones de vinagre o leche y sin niñas/os. Es más cómodo hablar de infiltrados o decir que por culpa de los tirapiedras no se pudo ver la masividad de la movilización.

No se pudieron ver los cientos de miles de mujeres y hombres que se movilizaron contra el ajuste porque los medios no muestran lo que no quieren mostrar, no por los piedrazos. La cantidad de piedrazos, la calidad de la lucha de miles y la extensión de horas de la pelea fueron posibles porque la masividad de la concentración fue enorme y porque no se movía, a excepción de algunos que se retiraron como en el 2001, u otros grandes dirigentes que estaban comiendo en un restaurante a dos cuadras de la plaza.

A pesar de cierta intelectualidad que cree, casi lamentándolo, que pasamos de las plazas del aguante a la plaza del quilombo, subestimando la pelea de nuestro pueblo; a pesar de quienes creen que la lucha callejera aborta los procesos de transformación (sin observar el rol de la violencia política en la historia de la humanidad), ese lunes 18 de diciembre se conjugó la enorme masividad de la movilización popular de las trabajadoras y los trabajadores de la Argentina, con la lucha callejera y los cacerolazos de la noche. La Resistencia activa a la ceocracia macrista comenzó con un piso muy alto, le disguste a quien le disguste.

Es honesto destacar que en esta pelea tuvo parte el bloque de diputadas y diputados que votaron rechazando la Reforma Previsional; remarcar la actitud los legisladores del FIT por su amplitud, la actitud de la diputada Camaño, y reconocer a las/los diputados (de la Cámpora, Movimiento Evita, Libres del Sur, el mismo jefe del bloque del FPV, Agustín Rossi) que pusieron el cuerpo para parar la represión, siendo ellos también reprimidos; así como a los dirigentes de diferentes organizaciones que estuvieron en la primer línea de combate para impedir el avance de la represión.

Ante semejante cuadro de pelea, ¿es necesario bastardear hablando de infiltrados?

Ante la rica historia de lucha de nuestro pueblo, ¿es necesario hablar de infiltrados?

Ante semejante enemigo que tenemos al frente, ¿es necesario hablar de infiltrados?

¿Cuántos micrófonos, papel, imágenes y redes sociales y mensajes de whatsapp se usaron para instalar la teoría de los infiltrados, y cuánto se usó o se usa para aquellos compañeros que perdieron un ojo, para el pibe que la moto de la Federal lo pasó literalmente por encima, para los trabajadores jubilados que fueron apaleados, gaseados, para las detenidas manoseadas, o/y para las presas y los presos de este régimen?

Nuestro pueblo no va a dudar, y es consciente de que va a enfrentar a un bloque de poder en condiciones inferiores, como David lo hizo con Goliath.